jueves, 31 de diciembre de 2009

Intereses de Francia en las Operaciones Cruzex

¿CUÁL HA SIDO EL INTERÉS DE FRANCIA EN PARTICIPAR EN LA OPERACIÓN CRUZEX?
Desde otrora la Aviación Militar de Suramérica de los países Argentina, Brasil, Chile Uruguay y Venezuela, mediante el auspicio de Brasil y Francia se han desarrollado operaciones combinadas que apuntan a la integración y al intercambio de conocimientos, lo que hace realizar comparaciones en la doctrina e intercambiar experiencias para el incremento del adiestramiento.
El escenario de Cruzex consiste en que las Fuerzas Azules (Fuerzas de Coalición) se enfrentan a las Fuerzas Rojas (Fuerzas Opositoras), en el marco de un conflicto simulado de baja intensidad. Las Fuerzas Aéreas de los países invitados más Brasil componen las Fuerzas coaligadas del País Azul. Se enfrentan contra la fuerza oponente del País Rojo, que también es representada por medios aéreos de la Fuerza Aérea Brasileña, además como observadores oficiales de las fuerzas aéreas de Bolivia, Suráfrica, Perú, Colombia, RRDD y Ecuador.
Estas maniobras o tipos de operaciones demuestran las capacidades operativas de la aviación de esos países, lo que incentiva a la preparación constante y al mantenimiento para una futura operación. La concepción filosófica del mantenimiento y la operatividad presta al momento garantiza que nuestro país participe continuamente en el accionar combinado.
Puede verse también desde otro ángulo, donde se notaría el poderío de la aviación de los países, utilizando este tipo de ejercicios como una “forma de medir el poder relativo de combate” y las capacidades y limitaciones de los países que participan y su nivel de equipamiento.
Se ha notado el interés por lo menos de Brasil no solo en este tipo de operaciones que desde el año 2002 se viene realizando cada 2 años en distintas ciudades del Brasil, sino en su interés constante de mantener entrenado a su personal en el ejército con las operaciones combinadas. En este sentido también se ha notado su notable e insistente participación en los intercambios militares regionales y en los ejercicios de comunicaciones que se efectúan en las fronteras, con la participación de las Brigadas de Selva del Ejército venezolano y el Ejército brasileño, con la premisa de intercambiar información de inteligencia relevante que pueda contribuir a reducir los actos delictivos y para darse ayuda mutua en las zonas de difícil acceso en la zona fronteriza.
Por otra parte y en atención a dar repuesta al tema del presente ensayo, Francia y América Latina, que siempre han sido vecinas desde el punto de vista filosófico, político y cultural, mantienen una relación privilegiada y de larga data basada en una estrecha alianza,
Llama la atención destacar este interés de Francia de cooperar en materia de adiestramiento y operaciones bélicas combinadas, utilizando su Fuerza Aérea En este sentido debemos tomar mucha atención a los informes de conseguidos en fuentes secundarias de información como la filial de la embajada de Francia para destacar algunos intereses que la motivan a tener participación en este tipo de operaciones en el continente americano:
a. El grado de influencia de Francia en América Latina es directamente proporcional a su presencia, tanto en lo político como en lo cultural y económico. La presencia política de Francia en América Latina, reflejo de una visión compartida del mundo.
b. Francia se ha esforzado incesantemente por mantener una relación política privilegiada: las visitas presidenciales y ministeriales a América Latina ilustran su voluntad de fortalecer aún más sus vínculos con las relaciones de la zona.
c. El diálogo político es un pilar fundamental la cooperación de Francia con los países latinoamericanos. En temas tales como el desarme, el desarrollo sostenible, el tratamiento de la deuda, los derechos humanos y la diversidad cultural, América Latina frecuentemente adopta posturas semejantes a las francesas fortaleciendo la afinidad y los lazos de cooperación que unen a Francia con algunos países de la América Latina.
d. Tradicionalmente, América Latina ha sido una de las regiones del mundo donde la cultura francesa se ha impuesto con mayor fuerza: la historia del continente está marcada por la influencia de los intelectuales franceses del “Siglo de las Luces” en los procesos de independencia, también en su sistema jurídico, que se inspiró en la Revolución Francesa y el Código Napoleónico, y en su élite local, para la cual las referencias culturales y científicas de nuestro país han tenido una importancia fundamental durante mucho tiempo.
e. La comunidad francesa en América Latina comprende una población de alrededor de 111.000 personas, de las cuales 77.756 están inscritas en los registros de franceses en el exterior, lo que representa un 6,2% de los franceses en todo el mundo. Los países de la región que cuentan con el mayor número de franceses son Brasil, con 16.300, Argentina, con 13.850 y México, con 13.680. En el resto de los países, las comunidades francesas son menos importantes: hay 7.331 franceses inscritos en el registro del consulado de Francia en Chile, 5.440 en Venezuela, 3.306 en Colombia, 2.825 en Perú, 1.402 en Haití, 814 en Bolivia, 557 en Panamá y 342 en Honduras.
f. El inglés ocupa en este momento una posición privilegiada, pero el francés continúa siendo la segunda lengua extranjera más hablada en América.
g. Francia cuenta con una importante red diplomática y consular: de las 150 embajadas francesas distribuidas en todo el mundo, 22 están ubicadas en América Latina y el Caribe; asimismo, de las 1.150 Alianzas Francesas existentes, 247 se encuentran en el continente latinoamericano.
h. El país en cuestión obtiene excelentes resultados en el marco de una cooperación científica y técnica basada en la cofinanciación. En efecto, la buena salud económica de América Latina en 2004, con un PIB de alrededor de 2 billones de dólares y un crecimiento medio del 5,7%, se tradujo en un aumento de recursos locales y un mayor número de cofinanciaciones
i. Brasil, por su parte, es el asociado más importante de Francia en América Latina en este ámbito: la cooperación científica y cultural con este país se basa principalmente en la colaboración y la cofinanciación.
j. Desde el punto de vista económico y comercial, también tiene con América Latina una relación de larga data, como lo demuestran, entre otras cosas, las inversiones industriales de principios del siglo XX en Brasil..
k. En Brasil, Francia ocupa el 4º lugar, con un stock de inversiones de alrededor de 8.000 Millones de EUR, que representa el 9% del total de inversiones extranjeras. Por último, en nuestro país Venezuela es el 2º inversor detrás de Estados Unidos.
l. En materia de intercambio comercial Brasil es la principal relación comercial en América Latina y la segunda fuera de la Organización de Comercio de Europa y del Magreb, detrás de China. A Brasil le sigue México, el segundo cliente en la región: sus exportaciones a ese país han tenido un gran crecimiento, pasando de 1.400 millones EUR en 2003 a 1.509 Millones EUR en 2004, es decir, casi el triple de las exportaciones a Argentina, el cuádruple de las exportaciones a Chile y más de siete veces las exportaciones a Venezuela.
m. Francia dedica una atención particular a la evolución de la situación en áreas tales como la consolidación de la democracia y el fortalecimiento del Estado de derecho, la lucha contra la violencia urbana, la corrupción y el crimen organizado, e intenta aportar elementos que permitan responder a las problemáticas a las que se enfrenta la región.
n. También es Americana, por sus Departamentos de Guadalupe, Martinica y Guyana. Como tal, está presente como miembro asociado de la Asociación de Estados del Caribe (AEC) y miembro observador de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
En consecuencia, Francia fomenta los esfuerzos ya iniciados, para apoyar el conjunto de las políticas en casi todos los ámbitos en la región, mediante la participación directa y la relación hasta en lo militar con los pises del Caribe y Latinoamérica en general.

CONCLUSIÓNES:
Francia continúa teniendo una presencia importante en América Latina. Su prestigio, tanto histórico como cultural, sigue siendo significativo. Este logro es producto de los recursos otorgados a América Latina y de la presencia económica francesa.
Francia contribuye a la creación de un foco de estabilidad y crecimiento en América Latina, estimula el proceso de profundización de la integración regional, inscribiendo su actividad en el marco de la Unión Europea. Ha desempeñado, y continúa desempeñando, un papel activo en el proceso de acercamiento entre las dos naciones mas importantes de Latinoamérica.
Todo lo anterior descrito hace notar que las acciones militares de entrenamiento que esta llevando en la región mediante las operaciones CRUZEX les permiten afianzar su presencia en América, todo apuntalando al aprovechamiento de la multipolaridad planteada por los países del tercer mundo, aunado a la distracción que EE.UU tiene en otros conflictos de importancia en otros continentes.
Mas que todo, como puede notarse con los párrafos anteriores, las mayores cantidades de comercio y de relaciones se encuentran con Brasil y Venezuela, lo que le hace entrever que son mercados cautivos al poder ofrecer también sus productos bélicos en vista del interés de los países del sur de independizarse en relación comercial bélica con Estados Unidos y sus aliados, quienes cada día imponen mas sus restricciones en los componentes sofisticados de los sistemas de armas.




FUENTES CONSULTADAS

• France Diplomatie. Francia.- America latina (2006) [documento en línea] Disponible en : http://www.diplomatie.gouv.fr/es/fichas-paises_1/america-latina-el-caribe_1024/america-latina_1741/francia-y-america-latina_2923.html [Consulta: 04-05-2009]

• Alfonso MORO (2004) Los intereses de las transnacionales europeas en América Latina. [documento en línea] Disponible en:
http://www.alternativas.at/Wirtschaftsbeziehungen/los%20intereses%20transnacionales%20europeas.pdf [Consulta: 04-05-2009]

Aproximación a la Estrategia Naval venezolana

PAPEL DE TRABAJO
CA. RAUL BUSTAMANTE PULIDO
CARACAS, AGOSTO 2007


A MANERA DE INTRODUCCIÓN


Asì como nuestro Libertador, “SIMÒN BOLÌVAR” el 27 de Enero de 1827, dijo en la ciudad de Caracas: “ES PUÈS LLEGADO EL MOMENTO DE QUE NOSOTROS SALGAMOS AL MAR” (lo cual se puede leer al pie de la estatua que preside el patio de la Escuela Superior de Guerra Naval), en “Los Artículos de Guerra” escritos durante el reinado de Carlos II de España, el preámbulo dice: “Nuestro bienestar, paz y prosperidad, dependen principalmente de la Marina, bajo la benévola providencia de Dios” ( Alm. Sir Peter Hill-Norton). Estas dos coincidencias o causalidades son motivaciones para interesarse y preocuparse por el conocimiento y desarrollo de lo que significa el mar y los demás espacios acuáticos para nuestra patria, la República Bolivariana de Venezuela y el rol destacado e importante que corresponde a nuestra organización, la ARMADA.

Para iniciar me permito referir que a través del transcurrir de la historia, desde las más remotas civilizaciones, se puede notar que aquellas naciones-estados con vocación marítima bien notoria, fueron creando reglas y normas, en el devenir del tiempo, necesarias para entenderse y regular más o menos armónicamente sus relaciones en esa enorme superficie constituída por los mares del planeta tierra, que lo cubre superficialmente en unas tres quintas partes de su totalidad en la que se incluyen los cinco continentes.

Ese acontecer histórico nos muestra como también, además de las artes marineras para desplazarse navegando y hacer posible el comercio y las otras actividades marítimas, nació la Estrategia Naval como una manera de proporcionar respuesta a la búsqueda de soluciones a los conflictos de intereses entre estados-naciones, generando su propio compendio de principios que por ser precedentes vinieron a dar origen a los conceptos de Poder Naval, Intereses Marítimos, Control del Mar y Presencia Naval, que luego, habiendo sido convertidos en un continuo accionar de las organizaciones protagonistas, vale decir Marinas de Guerra o Armadas, vinieron a ser fundamentales para el desarrollo integral de esas naciones-estados y el logro consecuente de sus Objetivos e Intereses Nacionales.

En épocas mas recientes y específicamente desde 1994 con la puesta en vigencia de la Convención de Jamaica de 1982, sobre el Derecho del Mar, se ha incorporado casi definitivamente al territorio de los estados costeros y en concordancia con el Derecho Internacional, un vasto espacio marítimo identificado como la Zona Económica Exclusiva en la que se tiene jurisdicción sobre los recursos naturales y materiales, renovables y/o no renovables y sobre los que se tiene la responsabilidad de resguardarlos, protegerlos, conservarlos y explotarlos racionalmente en beneficio del respectivo desarrollo nacional y por ende de la humanidad, todo lo cual viene a significar que a las organizaciones navales de todos los estados costeros se les han incrementado las tareas a cumplir en tiempos de paz, implicando que las respectivas actividades estratégicas navales no se agotan con las tareas de vigilancia o presencia naval, sino que deben incluir Tareas de Seguridad para el Desarrollo, de manera que esos espacios marítimos sean incorporados al diario quehacer de las naciones.

Que en el caso particular de nuestra patria, Venezuela, es el fin último u objetivo permanente de la convergencia de la actuación contextualmente administrativa del Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos e Insulares y de la instrumentación u operacionalización por la Armada de la República Bolivariana de Venezuela.

Y si nos extendemos un tanto más allá, (sin ánimos de complicar el tema), en el concepto teórico que se maneja de: PODER NAVAL (+) INTERESES MARÍTIMOS = PODER MARÍTIMO, en el que el primer término de la supuesta ecuación de igualdad involucra e implica en el Poder Naval “CONTROL DEL MAR (positivo o negativo) y PROYECCIÓN DEL PODER NAVAL A TIERRA” en Tiempos de Guerra o Crisis y “ PRESENCIA NAVAL Y DISUASION” en Tiempos de Paz, al que se le debe sumar ahora “SALVAGUARDA NAVAL” por todo lo que significa en aspectos de preservación del medio ambiente, control de la explotación racional de los recursos renovables y no renovables, y el ajuste a la legalidad nacional e internacional de todo el tráfico marítimo y demás actividades que en la mar se realizan, con el marco del segundo término de la ecuación “INTERESES MARÍTIMOS” , para así poder establecer la igualdad con “PODER MARÍTIMO”.
En la actualidad se agrega un nuevo aspecto muy incidente, adicional y significativo, ya que en época mucho más reciente, después de los lamentables hechos de 11 de septiembre, los nuevos elementos de Protección de Buques e Instalaciones Portuarias, (promovidos principalmente por el Estado víctima de los actos terroristas), aprobados y puestos en vigor por la Organización Marítima Internacional (OMI) a nivel mundial a partir del mes de julio del 2006, viene a complicar un tanto la ecuación de igualdad mencionada, incidiendo en la actuación y funciones de las instituciones que en nuestro país tienen competencia en los espacios acuáticos.

La búsqueda de respuestas a esta y otras interrogantes han sido parte de las la motivaciones para tratar de escribir unas cuantas líneas sobre el tema del título de este papel de trabajo que intenta ser un marco referencial informativo que genere inquietud y motive a los Señores Oficiales Superiores Cursantes del Curso de Comando y Estado Mayor Conjunto a continuarse interesando por la Estrategia Naval que se imparte en la Fase Específica del diseño curricular y profundizar en el conocimiento de los escritos acerca del pensamiento de los Estrategas referenciales de siempre, considerar las circunstancias de este mundo post moderno con Guerra de Cuarta Generación y Conflictos Asimétricos, con la concepción venezolana de Guerra de Resistencia y formar su propia línea de pensar estratégico que contribuya al eficaz cumplimiento de la misión de la organización naval en particular y de la Fuerza Armada Nacional, en general , y por ende a la preservación y el engrandecimiento de nuestra patria, tanto en el contexto regional latino americano y caribeño, como en el mundial.




















PARTE I








UNA ARMADA DEL SIGLO XXI,…..




PARA ¿HACER QUÉ?









CAPITULO I



“Poder Naval”


Los términos Poder Naval y Poder Marítimo son delicados, abstractos y controversiales. También han sido, son o pueden ser considerados desde diferentes enfoques o puntos de vista; hay quienes sostienen que son complementarios y otros quienes afirman que son disímiles, sin embargo, apriorísticamente, se percibe que ambos están en estrecha relación y la utilización de uno lleva implícita la necesidad del otro, pudiéndose asociar a las ideas que el Poder Naval pertenece al campo militar y el Poder Marítimo al campo civil, encuadrado en los aspectos económicos y que el primero tiene carácter de potencial hasta ser empleado concretamente para tareas determinadas que impliquen el uso de la fuerza.

Se podría entender más ampliamente si se consideran los conceptos en función de su importancia, es decir, el naval es garante de la soberanía del Estado y el marítimo es factor importante y hasta determinante para el desarrollo, progreso y bienestar de la sociedad nacional, lo cual implica un aspecto de convergencia importante, por cuanto el Poder Naval implica que se puedan cumplir las atribuciones del Poder Marítimo.

Se puede intentar aclarar algo más, si se considera que el Poder Naval de los estados ha sido definido de muchas maneras, siendo la que más se repite, aquella que señala que el Poder Naval es parte del Poder Marítimo, que no viene a ser otra cosa distinta a la sumatoria de Marina Mercante más facilidades portuarias, más Intereses Marítimos, más una Marina de Guerra que proporcione la seguridad necesaria a ese tráfico marítimo, constituyéndose entonces el Poder Naval, incluído en tal acepción de Poder Marítimo.

Roberto Pertusio, en su obra “UNA MARINA DE GUERRA….? PARA HACER QUE?...indica que el Poder Naval es la expresión militar en el mar, y utiliza el término MAR como símil de espacio, es decir, comprende el campo de actuación tridimensional: superficie, espacio inferior (área submarina) y superior (espacio aéreo) y agrega que el Poder Naval es sinónimo de Marina de Guerra o Armada y que el Poder Naval, sumado a los intereses marítimos conforman en conjunto su Poder Marítimo.

Tradicionalmente las misiones o tareas que se atribuyen a esa organización constituyente del Poder Naval, vale decir, Marina de Guerra o Armada, han sido las de Presencia Naval, Disuasión, Control del Mar (Positivo o Negativo) y Proyección del Poder Naval a tierra.

La Presencia Naval ha venido siendo la única misión de tipo política de esta organización militar, ya que consiste en acciones, no de carácter bélico, tales como Visitas de Cortesía, Apoyos Logísticos, Maniobras o Ejercicios Combinados, Cruceros de Instrucción, etc., para apoyar la consecución o logro de los fines de la política internacional de ese determinado país que está haciendo dicha presencia naval, cuyo fin último viene a ser evitar los conflictos bélicos (Disuasión) por medio de un despliegue limitado de fuerzas o medios flotantes para que sean vistos en el exterior.

Se dice que es una misión política de la Armada en el sentido que tal actuación puede generar una reacción política por la demostración del poder militar que se posee. Se le ha dado dife-rentes denominaciones en el tiempo a este tipo de actividades de visitas y presencia naval, tales como: Mostrar el Pabellón, Diplomacia de Cañoneras y Disuasión, pero en el fondo lo que se trata es de demostrar en tiempo de paz el poder militar y la disposición y voluntad que se posee, vale decir credibilidad para apoyar la política exterior del estado al que pertenece la bandera que se muestra.

La Armada por sus características propias, tiene más capacidad para mostrar en el exterior la fuerza y el poder que se posee, (así el Ejército o la Aviación Militar sean tan o más poderosos que la propia Armada), para insinuar una determinación política, demostrar una capacidad económica o evidenciar una potencialidad militar, tratando así de ejercer una suerte de influencia para la toma de una decisión favorable hacia el objetivo de política exterior que se persigue.

La presencia naval tiene que ser empleada de acuerdo a las más modernas técnicas psicológicas que toman en cuenta tanto el tipo de mensaje que se quiere comunicar, como las características perceptivas de quien lo ha de recibir, ya que lo que se pretende es tratar de evidenciar el carácter y credibilidad de una nación para ciertos propósitos determinados. La diplomacia naval es el arte de disuadir con la simple y seria advertencia que se trasmite con la presencia física de los medios navales.

En los países como Venezuela, cuyos intereses vitales tienen una vinculación determinante con el medio marítimo, la estrategia naval debe estar estrechamente vinculada a la política exterior, tanto en paz como en escaladas o conflictos, ya que en paz el empleo de una fuerza militar sin una clara y definida directriz política y sin una acción estratégica perfectamente coordinada, trae el desgaste de los medios, el deterioro e inutilidad o inoperatividad de los mismos con importantes consecuencias desventajosas para cuando se les llegare a necesitar para su empleo decisivo.














CAPÍTULO II



“LA ARMADA VENEZOLANA”


Según la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en su Título VII, Capítulo III, artículo 328 en el que se define la misión de la Fuerza Armada Nacional y la Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional, Titulo I, Capítulo I, Artículo 2 especifica que la Misión de la Fuerza Armada es:
“ a) Garantizar la independencia y soberanía de la nación y asegurar la integridad del territorio y de los espacios geográficos mediante la defensa militar.
b) Cooperar con el mantenimiento del orden interno, y;
c) Participar activamente en el desarrollo del país”
En virtud de lo anteriormente citado textualmente, la MISIÓN de la Armada ha sido establecida:
Asegurar la defensa naval y el cumplimiento de la Constitución y las leyes a fin de garantizar, conjuntamente con los otros Componentes, la soberanía, la integridad, la libertad y la participación activa en el desarrollo de la República”.

Esta misión constitucional y las acepciones de moda y actualidad como Guerra de Cuarta Generación y Conflictos Asimétricos, generan al autor preguntas como: ¿ Cuál es o sería el valor del poder naval venezolano en un mundo en el que las batallas navales tradicionales del pasado pareciera que tienden a no ser llevadas a cabo? Y si nos extendemos un tanto más allá con aquel concepto que se manejaba de: PODER NAVAL más INTERESES MARÍTIMOS igual a PODER MARÍTIMO, ¿Cuál sería el Rol de la Armada en esta ecuación? Preguntas a las que se trata de dar respuesta en el presente papel de trabajo.

En el transcurrir de la historia reciente, de los conflictos armados que se han suscitado y el desarrollo de la tecnología para sistemas de armas y combatientes de los cuales se tiene la información que ha sido difundida al público, se puede inferir que quizás la última de esas batallas navales convencionales al estilo de la Guerra del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, fue el enfrentamiento británico-argentino en la conocida y recordada Guerra de Las Malvinas en 1982, ya que posteriormente en la operación llamada Tormenta del Desierto y después en la ocupación de IRAK por la coalición, no se produjeron combates navales como tales, quizás debido al desbalance o desproporción encontrado en el análisis de los Poderes Combatientes Relativos entre las fuerzas en oposición , aunque no obstante, los medios navales de línea y auxiliares fueron utilizados por ambos bandos, en los conceptos convencionales de Comando, Control y Comunicaciones, Control Positivo del mar, plataformas para operaciones de los medios aéreos de ala fija o rotatoria, minado y contraminado, apoyo logístico, transporte de personal, material y equipos, especiales, etc….









PARTE II




LOS INTERESES NACIONALES

Y los escenarios















CAPITULO I


“LOS INTERESES NACIONALES”
.

Aludiendo de nuevo a Roberto Pertusio y su obra “Una Marina de Guerra...¿Para hacer qué?” Y el símil de espacio con mar. En cuanto a esto del espacio, nuestra constitución vigente desde 1999, lo establece en sus artículos 10 y 11 en los que define las tres dimensiones señaladas de superficie, inferior (submarinas) y superior (espacio aéreo), y explícitamente detalla los derechos de soberanía y jurisdicción del estado venezolano, sobre islas, archipiélagos, islotes, espacios de aguas interiores, mar territorial, zona contigua, zona económica exclusiva, plataforma continental, así como los aspectos geográficos e insulares que en dichos espacios se encuentran o pudieran surgir en el tiempo. Así como también sobre los recursos vivos y no vivos, genéticos, migratorios, materiales y minerales.
Todo lo cual viene a ser el origen de la Ley Orgánica de los Espacios Acuáticos e Insulares y demás leyes conexas con sus reglamentos derivados, en las cuales se especifican aún más detalladamente y con mayor profundidad dichos espacios y el régimen jurídico que en ellos impera. Implicando además, que el estado venezolano no limita por el norte con el mar Caribe, sino que se extiende por él, correspondiéndose con el concepto de frontera marítima, que más adelante será tratado.

Así, que más que un concepto retórico, los Espacio Acuáticos han sido, siguen siendo y serán la realidad física y jurídica para la ARBV, en la que se aplicará la estrategia naval imperante en el momento para el logro de los intereses y objetivos nacionales prioritarios establecidos por el Ejecutivo Nacional a nivel político e instrumentados por el organismo correspondiente. (CONSEJO NACIONAL DE LOS ESPACIOS ACUÁTICOS Y EL INSTITUTO NACIONAL DE LOS ESPACIOS ACUÁTICOS E INSULARES (I.N.E.A.), adscrito al Ministerio de Infraestructura).

Como ya fue señalado con anterioridad, en los países como Venezuela, cuyos intereses vitales tienen una vinculación determinante con el medio marítimo, la estrategia naval debe estar estrechamente vinculada a la política exterior, tanto en paz como en escaladas o conflictos, ya que en tiempos de paz, el empleo de una fuerza militar sin una clara y definida directriz política y sin una acción estratégica perfectamente coordinada, traerá como consecuencia el desgaste de los medios, el deterioro e inutilidad o inoperatividad de los mismos, con importantes consecuencias desventajosas para cuando se les llegare a necesitar para su empleo decisivo en una situación circunstancial determinada, lo cual significa que la magnitud y el empleo del Poder Naval en tiempos de paz tiene que ser muy bien determinado en concordancia con la política exterior del Estado venezolano para el logro de los fines constitucionales y las realidades geopolíticas imperantes. “La Diplomacia Naval es el arte de disuadir con la simple y seria advertencia de la Presencia Naval”.






CAPITULO II


“los ESCENARIOS”



La Venezuela de hoy, tras el proceso evolutivo de los aspectos legislativos, posee instrumentos legales y unidades organizacionales que de alguna manera tienen sus antecedentes institucionales con menos amplia competencia, pero son sus predecesores. En este sentido la LEY ORGANICA DE LOS ESPACIOS ACUÁTICOS E INSULARES, es el instrumento legal que aglutina en una sola ley, múltiples leyes anteriores vinculadas directamente a todos los aspectos que se señalan en ella. Igualmente, el INSTITUTO NACIONAL DE ESPACIOS ACUÁTICOS E INSULARES es el resultado del proceso evolutivo de lo que anteriormente era la DIRECCIÓN GENERAL SECTORIAL DE TRANSPORTE MARÍTIMO del Ministerio de Transporte y Comunicaciones, hoy Ministerio de Infraestructura.

Como se ha señalado repetidamente, Venezuela es un país marítimo, como lo establece la Constitución Nacional, en sus artículos 10 y 11 en los cuales define el Territorio Nacional, y derivada de ésta, la Ley Orgánica de los Espacios Acuáticos e Insulares, que en el articulado de sus títulos I al XVIl detalla más exhaustivamente todos los espacios acuáticos, incluyéndose río y lagos, así como los aspectos geográficos e insulares que en dichos espacios se encuentran o pudieran surgir en el tiempo.

Pero además de lo anteriormente señalado, se puede añadir otra concepción teórico-espacial que apunta que un estado no limita con el mar, se extiende por él. Y acá entra con pertinencia lo expresado por otro pensador, el Dr Kaldone Nweihed ( Frontera y Límite en su Marco Mundial. Equinoccio. Caracas. 1992) quien indica la existencia de otras fronteras como la Marítima y la Anfibia, lo cual permite asumir que el compromiso marítimo es mayor de lo que se entiende comúnmente.
El Dr. Kaldone conceptualiza por Frontera Marítima a la fachada marítima de un país, en cuanto a su espacio abierto al mar, sus rutas, comunicaciones, y relaciones. Esta frontera engendra un marco fronterizo relacional con toda la comunidad internacional y en especial con los países que comparten la misma cuenca marítima, siendo éste el caso específico de Venezuela y el Mar Caribe.
En este sentido se encuentra cierta concordancia de lo expuesto por el Dr. Kaldone con lo expresado por André Vegairé en “La Documentación Francesa”, quien define Fachada Marítima como “conjunto de puertos importantes y numerosos que son adecuados a la necesidades imperiosas de los centros de consumo tierra adentro de un mismo país y que reciben las mismas influencias enriquecedoras de las rutas transoceánicas”. (Proyecto de creación de la Fachada Marítima del Gran Caribe. Asociación de Estados del Caribe. Comité Especial de Transporte. Caracas 2002 y aprobado en Trinidad y Tobago en el 2004)). Esta concordancia de ambos escritores me permito referirlos de alguna manera a los Intereses Nacionales por ser consideradas las rutas, las necesidades, los intercambios, etc.
Aspectos bien importantes en el vigente tema de la Integración Regional para el desarrollo económico de los países andinos y caribeños que comparten la cuenca del caribe.
Si a este constructo, se le agrega el aspecto de Frontera Anfibia que el Dr. Kaldone señala en su clasificación, aparentemente híbrida, ya que viene siendo marítima en lo físico y terrestre en lo relacional, y para que se pueda dar, en primer lugar tiene que haber una proximidad geográfica, en segundo lugar un marco de relaciones socio-económicas y culturales vigorosas y en tercero, una tradición histórica vinculante que converja y no de conflicto y divergencia.
Entonces , si se toma en cuenta lo expresado en los párrafos anteriores y lo que contiene la nueva ley de los Espacios Acuáticos e Insulares , se puede entender que en su contenido hay una serie de aspectos que atienden, implican y vinculan directamente al Poder Marítimo del Estado venezolano, quedando para la Armada lo que se refiere al Poder Naval y al Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos e Insulares lo correspondiente al Poder Marítimo, de donde se puede inferir que tiene que haber una estrecha y armónica coordinación para el establecimiento de las políticas y planes para el desarrollo nacional, para la selección de las estrategias a establecer, para el seguimiento y logro de las políticas nacionales, que a todo evento apuntan a los intereses nacionales, habida cuenta que el campo económico nacional claramente depende en gran medida y está muy directamente vinculado al transporte marítimo.
La ARBV, en su Concepto Estratégico Naval vigente, tiene claramente definidos sus tres escenarios naturales de actuación, a saber: El teatro del mar Caribe, el teatro Atlántico y el Fluvial. Esto no menoscaba la posible actuación en océanos y mares mucho más lejanos y menos inmediatos, donde sea necesario, por afectación de nuestro transporte marítimo por acciones contrapuestas, que las unidades del poder naval venezolano tengan que intervenir.
Esta fachada marítima de escenario natural e inmediato de actuación del Poder Naval venezolano posee una extensión aproximada de 3.200 kmts. de línea costera y unos 950.000 kmts. cuadrados de Zona Económica Exclusiva considerando el Mar Caribe y la salida al Océano Atlántico, quedando aún pendiente por delimitar lo que se corresponde con algunas Islas-Estados del Caribe Oriental que no reconocen la condición de “ISLA” del territorio venezolano a Isla De aves y el mar territorial que genera, así como la definitiva del “Mar de Venezuela”, con las líneas de base recta en nuestro cordón de islas norteñas, lo que cambiaría la connotación de Aguas Interiores, Mar Territorial, Zona Contigua, Zona Económica Exclusiva, pero sin afectar su extensión en millas naúticas y el concepto de la fachada marítima.
Además, el Estado venezolano, por ser un miembro activo de la Organización Marítima Internacional, mejor conocida como O.M.I., tiene asignada un área de responsabilidad, producto de Tratados Internacionales para la preservación de la vida en el mar (SOLAS) y ejecutar en ella las operaciones de Búsqueda y Rescate (S.A.R.) cuando así sea necesario por accidentes producto de desastres naturales o incidentales en los medios de transporte de superficie o aéreos.
La ARBV tiene claramente definida la problemática existente en cada uno de sus teatros naturales de posible actuación,( Va Armado Laguna Laguna, Conferencia en la ESGN, 2002), a saber (sic):

1.- Teatro del Caribe:

a.- Zona Occidental:
--Delimitación con Colombia.
-- Efectos del “Plan Colombia”.
-- Control de tráfico marítimo.
-- Pesca ilegal- Contrabando.
-- Ilícitos marítimos.
-- Daños ecológicos.
-- Tráfico de drogas.

b.- Zona Central:
--Vigilancia y control de tráfico marítimo.
-- Tráfico de drogas.
-- Daños ecológicos.
-- Contrabando.

c.- Zona Oriental:
-- Control de tráfico marítimo.
-- Tráfico de drogas.
-- Ilícitos marítimos.
-- Pobreza crítica.
-- Contrabando.
-- Pesca ilegal.

2.- Teatro Atlántico:
-Reclamación del Territorio Esequibo.
- Control de tráfico marítimo.
- Inmigración ilegal.
- Daños ecológicos.
- Tráfico de drogas.
- Ilícitos marítimos.
- Contrabando .
-Pesca ilegal.

3.-Teatro Fluvial (Zona del Sur):
- Tráfico ilícito de combustible.
- Control de tráfico fluvial.
- Efectos “Plan Colombia.
- Guerrilla colombiana.
- Extracción mineral.
- Daños ecológicos.
- Inmigración ilegal.
- Tráfico de drogas.

Ante estos escenarios y la problemática existente e identificada en cada uno de ellos, a continuación trataremos de indicar los lineamientos de lo que podría ser la base de sustentación para una posible estrategia naval para el siglo XXI, pero antes de pasar a ello se quiere hacer notar de nuevo que en el Teatro Atlántico y en la Zona oriental del Teatro del caribe, están presente, además, de las problemáticas enumeradas, la mencionada anteriormente generada por las delimitaciones pendientes de nuestra patria con las islas Estados-Naciones e Isla de Aves, por no reconocer su condición de Isla, así como más al sur, entre Barbados y Trinidad y Tobago, y ésta con Grenada, la de la Zona en Reclamación con Guyana que de alguna manera inciden en la problemática de la conformación definitiva de las áreas jurisdiccionales y de soberanía de la República Bolivariana de Venezuela.


















PARTE III



ESTRATEGIA

CAPÍTULO I



“Estrategia”


El vocablo Estrategia proviene del griego Stratos=Ejército y Agein=Conductor y ha sido utilizado inicialmente y con mayor frecuencia por los militares. En un diccionario cualquiera se puede encontrar que su significado quiere decir que es “Arte de dirigir las operaciones militares”.

Trataremos de formarnos una idea más o menos clara y concreta del término “Estrategia”, basándonos en el CONCEPTUALISMO, (Sistema filosófico que defiende la realidad de las nociones abstractas en cuanto son conceptos de la mente), ya que como veremos seguidamente, estrategia ha sido definida por muchos pensadores de forma escolástica y es necesario leerlos y estudiarlos (ver la bibliografía) para formarse un concepto académico y comprensible, en este sentido, por ejemplo: Clausewitz en el libro III, capítulo I, página 201, sostiene que “La Estrategia es el uso del encuentro para alcanzar el objetivo de la guerra”.
El general Beaufre la definió como “El arte de la dialéctica de las voluntades que emplean la fuerza para resolver un conflicto”.
Algunos autores señalan que Sun- Tzu la resumió como “Un método humano e inteligente para triunfar en los conflictos no negociables”.

Pero antes de continuar en ese tipo de consideraciones se puede intentar formar un concepto general y resumidamente breve, por lo que se puede decir en términos más o menos coloquiales que estrategia es el establecimiento de los diferentes modos o maneras para lograr un fin último u objetivo, que no es otro distinto a lo que ha sido establecido por el nivel superior decisorio de la organización. Entonces, ejemplarizando se puede decir que: Estrategia es cómo lograr el qué establecido por dicho nivel superior, que en el caso de la Fuerza Armada Nacional venezolana (FAN), es el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela en su condición de Comandante en Jefe de la FAN mientras se encuentre desempeñando ese cargo político .

En términos más navales, se infiere que estrategia es lo que está presente antes y después del combate, ya que en éste lo que impera es la táctica, pero al considerar el término naval, casi sinderéticamente se está aludiendo a las Marinas de Guerra o Armadas, según sean llamadas las fuerzas navales en el respectivo Estado-Nación.

También, la estrategia ha sido considerada como un arte, una filosofía, un saber crítico, en fin, un proceso mental de análisis que debe conducir a la esencia misma de la decisión necesaria y oportuna para alcanzar o lograr los objetivos propuestos para los fines e intereses nacionales. La estrategia es un asunto que pertenece a los humanos, al hombre, porque no puede haber estrategia si no hay una mente que se oponga para lograr algo.

En consecuencia y como tal, la estrategia ha cambiado, evolucionado y transformado de acuerdo al desarrollo y avance de la ciencia y la tecnología al servicio de los conflictos armados, vale decir, de la GUERRA, sea ésta, de acuerdo a las más recientes acepciones del término, convencional, no convencional, de cuarta generación o conflictos asimétricos.

En este orden de ideas, en el transcurrir de la historia de la humanidad, han surgido pensadores notables y considerados como estrategas referenciales, que han marcado en el tiempo el desarrollo de la estrategia, tales como: Sun Tzu, Lao Tse, Maquiavelo, Clausewitz, Montecuccoli, Jomini, Lidell Hart, Beaufre, Fuller y otros en el contexto naval como Castex, Mahan ,Colbert, y Hill-Norton, entre otros….

Para propender a la objetividad, el análisis de la evolución o transformación de eventos históricamente estudiados, requiere que se contrasten con las particularidades del ambiente contextual del desarrollo de la ciencia y la tecnología de su respectiva época de ocurrencia; en tal sentido es que se ha podido decir que la estrategia naval es y ha sido la ciencia y/o el arte del empleo de las fuerzas navales para alcanzar el mejor resultado posible en un conflicto bélico, previendo, proyectando o planificando las operaciones navales, preparando los combates y coordinándolos, para el cumplimiento de las misiones que sean asignadas a las Fuerzas de Tarea navales, en el marco o la instrumentación de acciones de la estrategia naval vigente o en su aplicación por el respectivo Estado, aunque la estrategia en cuestión, no obedezca al logro de intereses u objetivos puramente militares, sino lo contrario, la estrategia naval viene a ser un medio o consecuencia para el logro de intereses estadales de más elevado nivel, económicos, sociales y/o políticos.

“El mundo evoluciona muy de prisa, particularmente en esta época. Todo está en constante transformación. Resulta de ello que la estrategia no puede apoyarse con seguridad en ningún antecedente, ni disponer de ninguna medida estable. En vez de deducciones firmes y objetivas, la estrategia debe proceder con hipótesis y crear soluciones mediante verdaderos inventos. Lo importante no es ya el presente, sino el porvenir”. ( Gral. A. Baufre “Introducción a la Estrategia” pag.58)

La Estrategia es en definitiva, el ámbito de las intenciones, de los fines, del diálogo, de la dialéctica de voluntades, ante situaciones conflictivas en que el accionar estratégico de las partes en oposición, en lugar de tratar de ejecutar un “Juego Suma Cero” como era el concepto de “Guerra en Teoría” o “Guerra Absoluta” que definía Clausewitz, buscan una interacción de “Suma Variable” o “Guerra Real”, en el que no gana o pierde uno solo de los actores o contrincantes, sino que uno gana o pierde más que el otro.









CAPÍTULO II

“UNA APROXIMACIÓN A LA ESTRATEGIA NAVAL VENEZOLANa”



Después de haber elaborado un poco sobre la conceptualización de Estrategia, Poder Naval, y la Armada de la República Bolivariana de Venezuela (ARBV), no se pretende establecer una definición o especificidad de la estrategia que se debe establecer o instrumentar, sino considerar algunos posibles escenarios de actuación que en conjunción con las realidades geopolíticas y aspectos circunstanciales, deben tomarse en consideración al momento de escribir un como (estrategia) para lograr el que (política) establecido para los intereses nacionales que vinculen o involucren a los espacios acuáticos e insulares, así como para atender la problemática identificada en cada posible escenario.

Pero hay que tener presente y tomar en cuenta para cualquier pensar estratégico, que los progresos que se han logrado en los campos de la propulsión, de los equipos y de las armas de las unidades navales, los cuales son casi paralelos a los obtenidos para los medios aéreos en la conquista del espacio, así como los aspectos de la informática en todos los órdenes. Lo que permitiría que pudiéramos inferir que en el día de hoy todo es:

1.- MÁS FUERTE, porque el poder destructivo de los explosivos de los sistemas de armas convencionales o nucleares es mucho mayor así como las cantidades que pueden ser transportadas por las unidades aéreas , de superficie y sub-superficie.

2.- MÁS RÁPIDO,, ya que con la intervención de los automatismos, se ha reducido la participación humana en los procesos de control para el desplazamiento a velocidades supersónicas de aviones y mísiles, así como también se ha incrementado significativamente las velocidades de buques y submarinos

3.- MÁS LEJOS, ya que los mísiles considerados de crucero o no, tienen alcances de decenas y hasta centenares de kilómetros. Los aviones con su reabastecimiento en vuelo, los satélites de observación y comunicaciones permiten cubrir casi todo el territorio del globo terráqueo.

4.- MÁS SEGURO, la automatización y el progreso técnico aumentan la seguridad redundante en el funcionamiento convirtiendo los sistemas de armas en “inteligentes” para impactar el objetivo físico con márgenes de error imperceptibles.

No obstante esos paradigmas enunciados tienen sus implicaciones de costos sumamente elevados para el desarrollo o adquisición, lo que conlleva a un compromiso mental de Calidad Vs. Cantidad, que ni aún los países más económicamente poderosos tienen a su alcance o disposición todo lo que necesitan y por ello es que han surgido una nuevas concepciones de cómo hacer la guerra ante las ASIMETRÍAS existentes, considerando los Centros de Gravedad, es decir, que según lo acota Clausewitz, es el punto del organismo enemigo-militar, político, social, etc..que en caso de su derrota o su pérdida, acarrearía el colapso de toda la estructura de ese oponente, que no sería otro según él mismo que “El uso del encuentro para ganar el objetivo de la guerra”.

Seguidamente se elaborará algo sobre los aspectos de Conflictos Asimétricos, para después revisar algunos aspectos del “Concepto Estratégico Militar de la Fuerza Armada Nacional”.

El término conflictos asimétricos es de uso relativamente reciente en el argot militar venezolano, es usado comúnmente para denotar un estilo de guerra en el cual existe una desproporción de métodos y medios entre los contendientes en dicho enfrentamiento, en el que , básicamente el más débil busca doblegar la voluntad de lucha del otro más fuerte.

Según el Diccionario de Real Academia de la Lengua Española(1984), el término asimétrico(a), significa “Que no guarda simetría”, mientras que su antónimo, el término simétrico(a) o simetría proviene del latín SYMETRIA y éste a su vez del griego y significa: “Proporción adecuada de las partes de un todo entre sí y con el todo mismo” y “Armonía de posición de las partes o puntos similares, unos respectos a otros y con referencia a punto, línea o plano determinado”.

Historiadores investigadores expresan que el primero en toparse con acciones asimétricas fue Napoleón, quien en sus intentos frustrados por conquistar España se enfrentó con grupos o núcleos de guerreros. Eran flexibles, rápidos, casi invisibles que daban su golpe y desaparecían. Y hay quienes incluso, se refieren a DAVID contra GOLIATH como enfrentamiento asimétrico por lo desproporcionado de las partes. De acá se puede estimar el origen de esa forma de acción de minorías versátiles enfocadas en el hit and run, que se oponen a un ejército regular, de gran tamaño, formal, jerárquico que no tiene el diseño para lidiar contra esas minorías que en le tiempo han venido a ser llamadas guerrillas.

La Guerra asimétrica está íntimamente ligada con la Guerra de Cuarta Generación. Representa la evolución del pensamiento militar occidental desde 1989(Cuarta Generación) hasta 1995(Asimetría). La asimetría en los conflictos bélicos es tan vieja como el ser humano mismo, pero es a partir de 1995 que el concepto es desarrollado por muchos escritores, comenzando por “Visión de las fuerzas armadas de los estados Unidos”(1995), pasando por Informes Anuales de Secretarios de Defensa, hasta arribar a “Visión Conjunta 2020”, la cual asoma la definición más profética sobre el tema: “Las guerras asimétricas serán tal vez el peligro más serio que los Estados Unidos enfrentará en el futuro inmediato”.(Steven Metz, Asimetría Estratégica, Military Review MAR-ABR2002). Define Guerra Asimétrica como: “Actuar, organizar y pensar en forma distinta a los adversarios, de manera de maximizar nuestras propias ventajas, explotar las debilidades del adversario y lograr la mayor libertad de acción”

SI VIS PACEM PARABELLUM. Antiguo adagio latino, de origen y autoría desconocidos….si quieres paz….prepárate para la guerra….parece que es lo que ha guiado el alistamiento y preparación para el combate, de manera que cuando éste se materialice, las organizaciones, o fuerzas armadas regulares, se encuentren material, física y mentalmente preparadas para ello, así como el alistamiento para atender todas las posibles contingencias que las hipótesis de conflicto puedan presentar en una confrontación bélica entre dos o más unidades políticas (Estados), cuyos intereses en oposición los lleven a resolver las presiones dominantes, aplicando el poder de la armas o la respectiva fuerza armada, lo que a su vez implica la necesaria actualización tecnológica, el mantenimiento para la máxima operatividad de equipos, unidades y medios en general, para ejecutar las acciones que significan un conflicto armado y así poder superar las debilidades y vulnerabilidades que ante una comparación de los poderes combatientes relativos son los que motivan y genera las llamadas carreras armamentistas, que según se ha dicho coloquialmente, en la mayoría de las veces, obedecen a oscuros intereses económicos, más que a realidades geopolíticas o de seguridad integral de dichos estados.

Cualquier consideración acerca de la Doctrina y la guerra Asimétrica, debe empezar por reconocer la diferencia inherente entre el Rol de la Doctrina y la naturaleza de la Asimetría. Mientras la Doctrina abarca un espectro amplio de teoría, experiencia, conjetura y definición, la premisa implícita es que la guerra Asimétrica trata con lo desconocido e inesperado.(Military Review, MARZO 2002, Cnel.(r) Cilnton Akcner III, Ejército de los EEUU).

Así, la teoría de Cuarta Generación segmenta la historia occidental en cuatro períodos, a cada uno de los cuales correspondió un concepto de “generación” debido a los aspectos vinculados al como se hacían las acciones bélicas, identificándolos de la siguiente forma:
1. Clásico(entre tropas)
2. Medieval(tropas, dispositivos tecnológicos e inteligencia)
3. Moderno(tropas, tecnología,, inteligencia,, contra inteligencia y capacidad de fuego remota)
4. Postmoderno(desinformación, comunicación borrosa, cibernética, nanotecnología y formas de control de la población). Desde ésta perspectiva, en el presente se estarían desarrollando dos modos de guerra que se basarían en el uso de fuentes de energía o motivación post modernas.

Pero el planteamiento de una guerra asimétrica desde el poder del estado implicaría el reconocer que la totalidad de las fuerzas defensivas no dependerán del ejército regular, poseedor de fuerzas convencionales. Las definiciones más o menos aceptadas de Guerra de Cuarta Generación, (con énfasis en los componentes culturales y psicológicos) y guerra asimétrica (sin límites) es que se trataría de la lucha de oponentes no estadales contra Ejércitos de Estado.

Podemos aseverar entonces, que la guerra asimétrica es más fácilmente realizable por organizaciones exentas de compromisos internacionales desde el punto de vista jurídico y legal, producto de convenciones, acuerdos, tratados, conferencias,..etc…que pesan sobre los Estados legítimamente constituídos y reconocidos mundialmente como tales.

La finalidad de la asimetría radica en convertir la superioridad regular del adversario en debilidad, esto lo dicen expertos como Jaques Baud, quien además señala que los objetivos estratégicos son de naturaleza inmaterial, es decir, que el objetivo primordial es INFLUENCIAR antes que conquistar.

Entonces, la teoría de los conflictos asimétricos, más que explícita, viene a ser como subsidiaria de la teoría de la guerra de cuarta generación, ya que profundiza en los conflictos no regulares, no contínuos, que no se realizan con ejércitos regulares o convencionales. Confrontación que es apreciada como difusa o poco concreta, en todo caso anti cultura occidental (caso Al-Qaeda), con acciones operativas que tienen como fin negar las ventajas y explotar las vulnerabilidades del más fuerte, antes que buscar enfrentamientos directos, y en su lugar aprovechar el medio ambiente físico y las capacidades militares en forma atípica e inesperada por las estructuras de seguridad convencionales, tomándolas por ende, desprevenidas y no preparadas para prevenir o proporcionar respuestas inmediatas.

Ya para finalizar este desarrollo de asimetría y guerra de cuarta generación, se refiere que el escritor de origen español Jorge Vestrynge, en su libro “ La Guerra Perimétrica y el Islam Revolucionario. Orígenes, Reglas y Ética de la Guerra asimétrica”, expresa: “Las guerras actuales y futuras son y serán asimétricas. La razón es evidente, ya que la guerra simétrica ya no es posible, ya sea por la desproporción de los medios existentes entre los países de alto presupuesto militar y los de bajo presupuesto, siendo las principales características de esa guerra asimétrica que hoy se está librando: La revalorización de la guerra irregular o de guerrillas y la acción kamikaze; la desterritorialización, desestatización, desnacionalización del conflicto; la relatividad del factor tiempo que ha pasado a ser secundario para el contendiente de menor capacidad militar convencional; la presencia de un enemigo difuso o camuflado entre la población civil y no consolidado en un área geográfica determinada “.

La doctrina es el eje central que caracteriza las acciones de los ejércitos regulares, siendo capaces de proporcionar adaptaciones dependiendo de las circunstancias imperantes en los conflictos bélicos de carácter regular. La incertidumbre no puede ser separada totalmente de la naturaleza de la guerra, y la guerra asimétrica explota esa incertidumbre del no saber que puede ocurrir.

Quienes esperan que la doctrina, la táctica regular, la técnica y los procedimientos les puedan proporcionar una respuesta para una acción asimétrica, se darán cuenta que en este tipo de circunstancias las respuestas AD HOC ante una inesperada acción asimétrica llevada a cabo, no son válidas.


Elaborados someramente los entendimientos y referencias del autor sobre la Guerra de Cuarta Generación y Conflictos Asimétricos, seguidamente se revisarán señalamientos específicos (con los que debería estar relacionada la posible estrategia naval) y que seguidamente se transcriben del documento “CONCEPCIÓN ESTRATÉGICO MILITAR DE LA FUERZA ARMADA NACIONAL” aprobado por la Junta Superior de la F.A.N. en el año 2002 y del cual, no se posee el conocimiento que haya sido modificado o cambiado.

Así, para complementar y facilitar la información del lector, me permito transcribir párrafos del mencionado documento en cuestión:

“El Estado venezolano procura fomentar en la región la búsqueda de una defensa derivada de la interdependencia y la seguridad común, así como el empleo de la Fuerza Armada Nacional en tareas no tradicionales como: operaciones de paz, apoyo en desastres naturales y catástrofes, conservación del medio ambiente y participación en el desarrollo socio–económico”.

“En este sentido, promulga las Líneas Generales del Plan de Desarrollo de la Nación, que toman en consideración el nuevo régimen de Seguridad Integral Hemisférica y su ventaja al fortalecimiento de la Soberanía Nacional y la promoción de un mundo multipolar, a través de la estrategia de pluralización, incorporando además, a la Fuerza Armada Nacional, al Desarrollo Integral de la Nación, mediante la implantación de un nuevo modelo organizacional y el fortalecimiento de la Defensa Regional”.

“La Defensa Militar, esencia y razón institucional, se sustenta en los conceptos modernos de Economía de Defensa con criterios amplios e integrales; ello implica la participación y el esfuerzo económico, político, y militar de toda |la nación al decretarse el estado de excepción, por conmoción interna o externa, así como el análisis y adaptación de las realidades económicas y sociales, con la conjugación de las magnitudes de las amenazas y los recursos disponibles, para garantizar LA INDEPENDENCIA Y SOBERANÍA DE LA NACIÓN Y ASEGURAR LA INTEGRIDAD DEL ESPACIO GEOGRÁFICO”.(Mayúsculas propias).

Seguidamente el documento caracteriza la Defensa Nacional, como a continuación (seleccionados por el autor entre otros por su vinculación más directa con una posible estrategia naval) se transcribe:

--“Una fundamentación doctrinal de empleo propia y actualizada constantemente en la concepción del conflicto moderno y futuro, así como la presencia de situaciones asimétricas, apoyada en el fortalecimiento y aplicación de la Doctrina de Acción Conjunta y Combinada”.

--“La organización, activación, y ubicación de unidades en función de dos premisas fundamentales: la atención de las amenazas con prioridad a las de orden militar y el apoyo a las políticas de integración en las fachadas Amazónica, andina, Caribeña, Atlántica y a lo ejes de desconcentración Occidental, Orinoco-Apure y Oriental, contribuyendo a la búsqueda del equilibrio territorial y que permita el despliegue, con mínimos cambios, en la transición a una situación de estado de excepción y que obedezca a su potencial empleo”.

--“Una línea de comando operacional que permita dar respuesta oportuna y eficiente a los requerimientos de empleo de la fuerza militar y disponer de una línea de mando administrativa que garantice el apoyo requerido para el cumplimiento de las misiones asignadas”.

--“Una elevada disponibilidad operacional de las Unidades, para responder a las necesidades en los espacios terrestres, acuáticos y aéreos, con mínimo tiempo de reacción , máximo nivel de alistamiento para el combate y alta movilidad”.

--“Un sistema de defensa aérea, de alerta temprana, y de Control de tráfico Marítimo integrado y complementado con los medios y recursos de estado, que permitan la protección y defensa de los objetivos estratégicos nacionales y la integridad territorial”.

--“Un Sistema Telemático que agrupe la áreas de Comando, Control, Comunicaciones, Inteligencia e Informática integrados e interrelacionados en los niveles decisorios, que permita la interoperatividad y adecuada conducción de las operaciones militares específicas, conjuntas y combinadas, así como su utilización en operaciones de mantenimiento del orden interno, y de apoyo en situaciones de catástrofes y desastres naturales”.

--“Una Fuerza Conjunta de despliegue rápido, moderna, con alta capacidad operacional que pueda ser utilizada, en cualquier momento y lugar donde sea requerida para salvaguardar los intereses nacionales”.

--“La ejecución de las actividades militares en apoyo al desarrollo del país debe hacerse con sentido nacional, en plena cooperación con las autoridades locales y la comunidad. El financiamiento se realizará a través de fondos logrados por convenios interinstitucionales y asignaciones del Gobierno Nacional”.

Una vez analizada la vinculación que debe necesariamente tener la posible Estrategia Naval con el Concepto Estratégico de la Fuerza Armada Nacional, pasaremos a señalar la “VISIÓN DE LA ARMADA” posterior a la siguiente reflexión: En el escenario marítimo es donde la Armada posee el mayor número de competencias exclusivas, lo cual significa no sólo que es el único ente del Estado que tiene el poder de actuar en ese escenario, sino que su falta de presencia crearía una vulnerabilidad para el Estado venezolano.

VISIÓN: “ ...Armada de aguas azules que debe poseer unidades navales de mediano y gran porte, medios aeronavales y de Infantería de Marina adiestradas y mantenidas que posibiliten el cumplimiento cabal de la misión asignada”.

Ante lo indicado anteriormente y para lograrlo, se estima tener presente las unidades navales y aeronavales que conforman el ORDEN DE BATALLA NAVAL de la República Bolivariana de Venezuela, así como los proyectos de mantenimiento y actualización de las unidades existentes, y también los procesos de adquisición de unidades de mediano porte para cumplir la Líneas Estratégicas establecidas en pro de la “Visión” de la ARBV, y por ende alcanzar los Objetivos Generales establecidos en concordancia con los Grandes Intereses nacionales y que seguidamente se señalan (VA. Laguna Laguna, Armando. Conferencia en la ESGN 15NOV 2002)(sic):

INTERESES NACIONALES:

-El territorio marítimo.
- La Soberanía.
- Los ríos navegables.
- El Lago de Maracaibo.
- Los recursos naturales vivos y no vivos.
- Vías de comunicación marítimas, fluviales y lacustres.
- La preservación del medio ambiente.
- Adecuar el sistema educativo naval
- Garantizar la seguridad y la vida humana en la mar
- El imperio de las leyes en los espacios marítimos


OBJETIVOS:
a. Conducir operaciones navales con la finalidad de mantener la soberanía, integridad y libertad en los espacios acuáticos.
b. Administrar los recursos básicos de la infraestructura de personal de la Armada.
c. Procurar y administrar el recurso humano de la Armada.
d. Abastecer, equipar y mantener las unidades operativas y administrativas de la Armada.

LÍNEAS DE ACCIÓN ESTRATÉGICAS:
- Ejecutar operaciones aeronavales.
- Proyección del poder naval a tierra.
- Control del mar.
- Disuasión.
- Negación del uso del mar.
- Control del tráfico marítimo.
- Acentuar la vigilancia del mar territorial.
- Despliegue operacional.
- Acentuar la acción conjunta.
- Alistamiento de personal y material.
- Adecuar el sistema educativo naval.
- Planificar el empleo del componente.
- Participar activamente en el desarrollo del País.
- Garantizar la vida humana en la mar.
- Incrementar las actividades de investigación científica.
- Apoyo a la política exterior del Estado.














“CONCLUSIÓN”


A manera de conclusión me permito señalar que la vocación marítima de nuestra patria está subscrita por la Geografía nacional y ratificada por la historia, arribando al desarrollo de la economía venezolana como se ha materializado en el transcurso del siglo XX y lo que va del XXI con el rol que ha significado el tráfico marítimo, y también permite inferir que por las recientes incidencias del Derecho del Mar con los Códigos de Seguridad de Buques e Instalaciones Portuarias, las actualizaciones de los medios navales y aeronavales en servicio, la adquisición de nuevas unidades de superficie, aeronavales y sub-superficie, y las circunstancias geopolíticas del presente, obviamente directoras de la Política Exterior venezolana, la contextualización de la posible Estrategia Naval para el Siglo XXI requerirá de amplitudes innovadoras para atender hacia los Intereses Nacionales en los Espacios Acuáticos en concordancia pertinente con las otras instituciones del poder Ejecutivo Nacional.

Esta vocación marítima de nuestra patria implica obligaciones políticas, económicas y estratégicas. Según señala Pierre Lacoste en su obra citada en la bibliografía, “Lo mismo que el mundo pertenece a los que lo pueblan, que un territorio pertenece a los que viven en él, el mar pertenece a los que lo surcan. El nuevo derecho del mar consagra la existencia de las zonas económicas exclusivas, pero los beneficiarios no podrán reivindicar por largo tiempo sus derechos si son incapaces de mantener allí su presencia. Para hacer una política marítima es necesario consagrar a ello medios y hombres. Es, en fin, una imperiosa obligación estratégica para la defensa de los intereses supremos de la nación”.


Venezuela es fuente importante de aprovisionamientos fundamentales de materia prima y productos terminados, tales como, petróleo y minerales, crudos y/o semiprocesados, y transportes en general de exportación e importación por vía marítima, es decir, tomando en cuenta a Pierre Lacoste, surcando los mares para que nos pertenezcan. La economía venezolana no podría subsistir sin su capacidad de exportación petrolera vía marítima a los cinco continentes y lo que significan los pasos obligados y el Canal de Panamá para accesar las vías de comunicación marítima en los océanos, desde el mar Caribe, y lo que significa el CONTROL DEL TRÁFICO MARÍTIMO y el posible CONTROL NAVAL DEL TRÁFICO MARÍTIMO, para la subsistencia del Estado venezolano. ¿ Qué sería de la Independencia y Soberanía si fuera preciso ponerse en manos de las potencias marítimas aliadas, para sostener y proteger los intereses venezolanos en la mar? Respuesta a esta posible interrogante es factor importante en la Estrategia Naval para el Siglo XXI.

Hay que integrar los cálculos de los factores políticos, integracionistas, en oposición, jurídicos, económicos, técnicos, etc…para determinar el horizonte deseable y el horizonte posible para la Armada del hoy y del mañana. Una Armada volcada especialmente a una marina de guerra coherente, cuyos medios comprendan una flota de superficie suficiente y no muy sofisticada para que pueda ser numerosa y ejercer consuetudinariamente sus funciones en nuestro extensa frontera marítima, sin olvidar la ecuación logística que nos indica que normalmente el 33% de los medios están en mantenimiento. Submarinos como arma ofensiva y disuasiva esencial. Aviación Naval de ala fija y rotatoria robusta y duradera, todo con apoyo logístico e industrial pertinente para garantizar su disponibilidad operativa, su apresto militar y capacidad de reacción y responder a las dificultades inesperadas como a las posibles contingencias de cualquier orden y proseguir en búsqueda de la autonomía en el orden del desarrollo tecnológico de los sistemas de armas para evitar la dependencia condicionante de terceros estados.

La Estrategia Naval para el Siglo XXI debería contemplar el diseño y estructura de sistemas de defensa, considerando: Objetivos, Amenazas, Escenarios, Desafíos y Oportunidades. Sintetizando en una conjugación de estrategias y medios, las cuales estarán fuertemente condicionadas por los recursos disponibles para tal efecto (siempre insuficientes) y la tecnología disponible. Dichos sistemas, en todo caso, deben tender a contener a los Estados que se opongan, mediante DISUASIÓN de una posible agresión y en el peor de los casos, ACCIÓN, si la presencia naval no cumple su cometido.

Ya que se estima que los conflictos venideros pueden ser contra Estados-Naciones con los que se esté más o menos equilibrados en potencialidades, o contra otros en el que el predomino tecnológico y sus capacidades estratégicas militares sea muy superiores, brindándole a ese Estado, ventajas considerables que impliquen que haya que buscar desarrollar el conflicto de naturaleza distinta, de manera tal, que habrá que elegir un Centro de Gravedad adecuado que permita el empleo del menor Poder Naval, evitando o superando las fortalezas del adversario, en virtud que conflictos de esta última naturaleza, no consistirán en choques de fuerzas regulares en espacios predefinidos, sino que se manifestarán de manera muy distinta y en escenarios que se extienden más allá de los tradicionales.

Como se puede haber observado en el desarrollo del presente papel de trabajo, los Intereses, Objetivos y Líneas de Acción Estratégicas del Concepto Estratégico Naval, están enmarcadas coherentemente en el Concepto Estratégico Militar de la Fuerza Armada Nacional, lo que valida la posible Estrategia Naval del Siglo XXI, vale decir, las Líneas de Acción Estratégica actualmente vigentes, contienen el “CÓMO” lograr el “QUË” de esos objetivos e intereses nacionales.

Ya para finalizar y como colofón del presente trabajo, en la Estrategia Naval para el siglo XXI, la ARBV tiene que mantener y atender primordialmente la LEY ORGÁNICA DE SEGURIDAD DE LA NACIÓN, que en los artículos del Nr. 1 al 7, en las Disposiciones Fundamentales, para, en función de ellos, planificar, ejecutar y supervisar las maniobras, operaciones específicas, conjuntas y combinadas, ejercicios, adiestramiento y difusión que tengan como fin último la concientización e internalización por cada uno de los habitantes de nuestro país, de la corresponsabilidad existente para la DEFENSA INTEGRAL DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA y muy especialmente ante las circunstancias de la guerra de Cuarta Generación y los Conflictos Asimétricos y la política de hacer el enfrentamiento y defender a todo evento nuestra patria mediante la aplicación del innovador concepto de Guerra de RESISTENCIA establecida por el COMANDANTE EN JEFE DE LA FUERZA ARMADA NACIONAL.

El significado político de Venezuela en el Mercosur

EL SIGNIFICADO GEOPOLÍTICO DE VENEZUELA EN EL MERCOSUR

Dr. Miguel Ángel Barrios

* Doctor en Ciencia Política –Universidad del Salvador. Bs. As., Argentina.
* Doctor en Ciencias de la Educación –Universidad Tecnológica Internacional, -UTIC-. Asunción, Paraguay.
* Diplomado en Relaciones Internacionales –Escuela Complutense Latinoamericana- Universidad Complutense de Madrid.
* Autor de “El latinoamericanismo en el pensamiento de Manuel Ugarte” y “Perón y el peronismo en el sistema mundo del siglo XXI”.
* Director Académico de la Escuela de Políticas de la Fundación Democracia del Círculo de Legisladores del Congreso de la Nación Argentina.


EL SIGNIFICADO GEOPOLÍTICO DE VENEZUELA EN EL MERCOSUR

Resumen
En el presente artículo se analiza la importancia geopolítica de la incorporación de Venezuela al Mercosur. Al estudiar dicha incorporación desde el punto de vista histórico, el autor destaca la originalidad del hecho y enfatiza su articulación como instancia superadora del histórico proyecto unionista del Libertador Simón Bolívar.

Asimismo, se señala la conexión existente entre la estrategia continental bolivariana, las necesidades del presente y reactualización de intentos anteriores para concretar la unidad de la nación latinoamericana.

Palabras claves: Unidad Nacional Latinoamericana- Mercosur- Proyecto histórico bolivariano-


INTRODUCCIÓN

El pasaje del siglo XX al siglo XXI se produce en el medio de un gran debate político sobre las condiciones en las que se regirá el sistema mundo del siglo XXI.

El fin de la guerra fría produjo un quiebre de la bipolaridad EEUU-URSS y en el fondo lo que parecía el principio de la posguerra fría como el triunfo de la supremacía del modelo capitalista encarnado en los EEUU cuyo apogeo máximo se dio en la Primera Guerra de Irak -1991- emerge en la primera década del siglo XXI como el nacimiento de una nueva dinámica geopolítica, cuyos signos todavía no aparecen nítidos, pero nos permiten afirmar que nos hallamos en las vísperas de un mundo multipolar.

La globalización tomada como un proceso histórico multidimensional de interconexión sistémica geopolítica, lleva cinco siglos ya que nace en el siglo XV. Aquí es importante diferenciar globalización –como proceso histórico- de neoliberalismo –subfase de la globalización- coincidente con el apogeo del Consenso de Washington.

Cuando parecía que el neoliberalismo arrasaba con el Estado como unidad política, y donde toda la atmósfera social era asfixiada por el mercado, la caída financiera global nos devuelve a la historia, que en verdad no volvía, sino que nunca se había ido. Lo que la superficie mostraba en el supuesto fin del Estado, bajo el lema el mercado gobierna y el Estado administra, era desmentido rotundamente.

En realidad estamos asistiendo al fin de un tipo de Estado, nos referimos al Estado-nación industrial clásico nacido de la descomposición del Medioevo con la modernidad europea.

Entre los siglos XV y XX habían sido actores de la política mundial los Estados-nación industriales, aunque no todos llegaron a ese umbral de poder.

Cuando hablamos de Estado-nación industrial clásico nos referimos estrictamente a Inglaterra, Francia, Italia, Alemania y Japón (Cf. Ferrer).

En el siglo XX hace su aparición el primer Estado-continental industrial de la historia, los Estados Unidos y los demás Estados se volvieron secundarios o Estados en medianía.

Tal como lo previó el geógrafo alemán F. Ratzel sólo los Estados-continentales industrializados podrían ser portadores de soberanía o capacidad de autonomía y más aún, observó que sólo Rusia –si se industrializaba- podía equipararse al nuevo poder continental mundial (recordemos que Ratzel actuó en la transición del siglo XIX al XX).

Ratzel, podemos decir con seguridad, delineó con claridad meridiana el siglo XX, o sea la bipolaridad de dos Estados-continentales. Más aún, advirtió cómo alemán a los europeos de que si no se practicaba una política de unidad europea, ésta quedaba al margen de la historia (Cf. Weigest 1943).

Simultáneamente, la generación latinoamericana del ‘900, a su manera son los ratzeles latinoamericanos. José Martí, José E. Rodó, Manuel Ugarte, Rufino Blanco Fombona, García Calderón, hacen un llamado a la unidad de la Patria Grande y recuperan para el siglo XX a Bolívar, en el marco de las exigencias del nuevo siglo. Cabe aclarar que la Patria Grande iba más allá del unionismo hispanoamericano de San Martín y Bolívar e incluía a Brasil, para convertirse en latinoamericanismo (CF. Barrios 2007).

Retomando el hilo conductor inicial, la clave del sistema mundo del siglo XXI será la conformación de un orden multipolar compuesto por Estados-continentales industriales, más allá que en las relaciones internacionales haya una pluralidad de actores públicos y privados. Esos Estados-continentales industriales serán los Estados Unidos, China, Rusia, India, Europa, y aquí nos surge el interrogante: ¿Qué pasará con América Latina? ¿Cuál es la importancia geopolítica de América del Sur? ¿En qué reside la importancia geopolítica del ingreso de Venezuela al Mercosur?



AMÉRICA DEL SUR EN LA GEOPOLÍTICA MUNDIAL

América Latina constituye la comunidad histórico cultural que surge como consecuencia de los choques y confluencias del mestizaje ibérico –con su variante hispánica y portuguesa- y las multiplicidades de etnias indígenas y africanas.

Esa nación cultural no es un todo homogéneo, pero sí es un todo y abarca desde México hasta Tierra del Fuego y sus matices derivan de la forma en que fue conformado el mestizaje. Los elementos comunes fueron la lengua, la religión cristiana y el origen común. Esa nación como cultura posee cinco siglos de personalidad propia y original (Cf. Ribeiro 1996). Desde un enfoque geopolítico, el macizo sudamericano es la isla más importante geoestratégicamente de América Latina. América Central y el Caribe se hallan excéntricas de América del Sur y además limitan en forma directa con los EEUU, en el fondo constituyen el perímetro de seguridad externa de los Estados Unidos.

Por ello, desde nuestro análisis, sólo habrá unidad latinoamericana en la medida en que el prime paseo sea la unidad sudamericana. Es desde el macizo sub-continental sudamericano de donde debe partir el camino hacia la construcción de la Patria Grande Latinoamericana. Ésta fue la política continentalista de Juan D. Perón, el re inventor de la política latinoamericana en el siglo XX –y XXI- al distinguir el camino principal del secundario, y no hacer una estrategia amorfa que se convierte en una no-estrategia (Cf. Barrios 2008).

Los actuales tiempos turbulentos nos exigen formas inéditas de repensarnos para estar a la altura de los acontecimientos históricos. Desde este axioma nos parece que el Mercosur obliga a replantearnos caminos que vayan más allá de los necesarios pasos intermedios de un mercado común, hacia la materialización Estado-continental latinoamericano.

El núcleo fundamental geopolítico de la unidad sudamericana ha tenido una rectificación en relación a la época de Perón, es decir del Nuevo ABC: Argentina, Brasil, Chile. Hoy, lo primordial ya no es la unidad de Argentina, Brasil y Chile, sino que la verdad básica es la alianza Argentina, Brasil y Venezuela.

Esto es lo que Perón ni Vargas percibieron con total claridad, porque no había aún condiciones suficientes para pensarlo. Estamos ante la extraordinaria percepción y la nueva navegación de la historia venezolana, la cual por primera vez se lanza hacia el Atlántico Sur, a la frontera viviente; Venezuela geopolíticamente en su origen formaba parte del mundo antillano.

Y el primero da un contexto continental sudamericana es Bolívar, quien abre la ruta andina y llega hasta Bolivia –Chávez, en cambio, inaugura la gran ruta del Atlántico Sur, es decir la alianza de Venezuela con Argentina y Brasil. Esto, geopolíticamente introduce un equilibrio nuevo.

Hace medio siglo, Argentina podía tener una alianza más equilibrada con Brasil. Hoy no está en condiciones de hacerlo. En consecuencia, gracias a la bipolaridad de Argentina-Venezuela junto a la frontera con Brasil existe un mínimo de equivalencia posible para fundar una unidad común en serio.

Una unidad entre hermanos sin hegemonías. Venezuela en su camino del Atlántico Sur se lanza decisivamente a salvar el equilibrio del núcleo inicial argentino-brasileño, lo que constituye mejores y mayores condiciones de igualdad para la integración. Una integración entre desiguales termina en la hegemonía. Se trata de llevar una delicada política que evite una hegemonía brasileña porque ella traería la destrucción de América del Sur y de América Latina como posibilidad. Sería una hegemonía más entre otras y llevaría al fracaso común, tanto de quienes intentan esa hegemonía como de los que la resisten. Sería el mayor perjuicio para el destino de Brasil. Todos perderíamos. Hay que ayudar a la realidad, ella es que Venezuela suple las deficiencias básicas argentinas y permite una relativa mayor igualdad en asuntos básicos. Y desde este núcleo Argentina-Brasil-Venezuela se podría reimpulsar una clara política hacia los países más pequeños –que es el déficit actual- para que no quedemos huérfano en los asuntos básicos de los que hablamos.

El Mercosur en su impostergable paso hacia el Estado-continental industrial nos brindará mayores márgenes de viabilidad para afrontar los macro-desafíos, siempre que sus países renuncien a cualquier liderazgo regional unilateral y actúen con generosidad con los países más pequeños y sobre una base de consenso previo y de interés estratégico.

El siglo XXI convoca a la política de los grandes espacios continentales –como predijo J. Perón, el primer teórico y político de la autonomía de la periferia- dentro de los cuales un bloque se debe integrar en lo económico, social, cultural, político y en defensa y seguridad. Con una actuante visión nacional-continentalista podemos percibir el agotamiento definitivo de nuestros Estados-insulares en la globalización (Perón ya lo veía en la mitad del siglo XX).

Los puntos vitales geopolíticos y geo-económicos para la viabilidad del Mercosur hacia un Estado-continental son: poder alimentario, agua, energía, población y renta estratégica (Barrios 2006). Como unidad geopolítica y geo-económica América del Sur está compuesta por doce países dentro de un espacio contiguo, posee 360 Millones de habitantes, cerca de 67% de todo el continente latinoamericano y el equivalente a seis por ciento de la población mundial, con una gran integración lingüística dado que casi la totalidad habla español y portugués sobre la base de su matriz hispano-lusitano.

Su población es mayor que la de los Estados Unidos (293.027.771 habitantes), su territorio de 17 millones de kilómetros cuadrados es el doble del estadounidense y posee una de las mayores reservas de agua dulce y biodiversidad del mundo, así como inmensas riquezas minerales, pesca y agricultura. Más aún, la integración del Mercosur, con un producto bruto interno de Un Mil Millones de dólares, y la Comunidad Andina, hace del futuro Estado-continental Sudamericano una potencia mundial con una masa económica mayor que la de Alemania y muy superior a la suma del producto bruto interno de México y Canadá.

Los macro-desafíos que enfrentará el Estado-continental industrial latinoamericano en los próximos cincuenta años son:
* Pérdida de habitabilidad en el planeta debido a los daños irreversibles en la biósfera.
* Ausencia de institución, en el primer tercio del siglo, de un orden internacional satisfactoriamente nacional, lo cual llevará a la alternativa indeseable de: (a) formación de un imperio mundial que someterá a todos los pueblos al arbitrio de un único país –la menos posible-; (b) formación de una nueva bipolaridad: EE UU—China dentro de la cual eventualmente se incluiría a Rusia y que establecería el riego de un holocausto nuclear; (c) agravamiento de la asimetría Norte-Sur y en muchos países diferencias abismales entre sectores ricos y sectores miserables, lo cual generaría conflictos sociales insanables e incontrolables formas de terrorismo; y (d) insostenibilidad material de la civilización industrial ultrapasando las reservas de diversos minerales y de otros insumos de los cuales depende el proceso industrial (Jaguaribe, en Nun y Grimson 2006).

Hoy podemos sostener que el programa de Bolívar, San Martín y Perón constituye el único programa de acción para rediseñar el espacio de nuestra soberanía en la era de la globalización.

El ingreso de la República Bolivariana de Venezuela al Mercosur, significa un salto cualitativo y cuantitativo de enormes proporciones porque por primera vez un país caribeño insertado en el macizo geopolítico sudamericano, donde se juega la unidad latinoamericana, renueva su tradicional y apuesta a la Cuenca del Plata y da un paso delante de la geopolítica antillana y andina del Libertador.


BOLÍVAR Y LA GEOPOLÍTICA ANTILLANA Y ANDINA

Al iniciarse la revolución todos los grandes jefes llevan en su cabeza el proyecto nacional unionista hispanoamericano (que no incluía a Brasil). Durante cinco años, de 1811 a 1816, el antiguo Reino de Nueva Granada vive una era conocida con el nombre de “La Patria Boba”.

La Junta de Caracas, en abril de 1810, reclamaba la obra magna de la confederación de todos los pueblos españoles en América. Bolívar expresa la conciencia nacional común. El Libertador repitió en la primera etapa de su lucha, el error de Miranda: mantener la quimera de una República abstracta, donde los mantuanos no pierden sus privilegios.

Por ende, la crisis española se transforma en Venezuela en guerra de clases antes que en revolución independentista.

Durante siete años, desde 1810 hasta 1817, los patriotas mantuanos representan las clases privilegiadas.

Los hombres de los llanos de Venezuela constituyen la mejor caballería a lanza de América y su jefe es Boves, un asturiano.

La lucha entre Boves y Bolívar en estos años era la lucha entre los ejércitos de llaneros y esclavos y los cultos terratenientes cuyo jefe es Bolívar.

Esta lucha se prolonga hasta 1817 y concluye con la derrota total de Bolívar y su fuga a Jamaica y Haití.

La residencia en Haití y su amistad con el presidente mulato Alejandro Petion aparece como decisiva. Sin exagerar, podemos afirmar que el mulato analfabeto le brinda el programa geopolítico antillano al altivo futuro Libertador y que fue el puntapié inicial de todo.

En efecto, el apoyo brindado por Petion a sus proyectos hace que el fracasado Bolívar pueda regresar de Jamaica –de las Antillas- a Venezuela al frente de una nueva expedición. En el tratado firmado en febrero de 1816 entre Petion y Bolívar se establecía claramente que el cambio de ayuda en hombres, víveres, naves y armas, Bolívar se comprometía a abolir la esclavitud. En ex esclavo le da hasta el punto capital de su programa y arma la ruta antillana de Bolívar.

Entre 1817 y 1824 con la geopolítica antillana hacia el macizo sudamericano se abre el período de los grandes triunfos militares y políticos de Simón Bolívar.

En 1818 convoca al Congreso de Angostura. Allí sanciona una Constitución. Llevará para siempre el título de Libertador y fundador de Repúblicas que se inicia a partir de su re-inventiva, en conjunto con Petion, de la geopolítica antillana.

San Martín, el otro Libertador, luego de la entrevista de Guayaquil (en 1821) renuncia al Protectorado del Perú y deja a Bolívar la culminación de las guerras de la independencia (Cf. Pérez Amuchástegui 1966). En el Perú, estalla una furiosa lucha de facciones y en semejante caos, llega el general Sucre con sus colombianos, preparando la llegada de Bolívar para empezar la ruta andina. El Libertador está en Lima el 1º de septiembre de 1823. Asumió el gobierno del Perú y nombró a Sucre, general en jefe del ejército colombiano-peruano. Al mismo tiempo suprimía la mita y los repartimientos de mita.

Es en tal situación política y militar que un general de 29 años de edad, José Antonio Sucre, enfrenta en las montañas de Ayacucho al ejército español. La guerra civil de la independencia se producía en el centro de las antiguas colonias, en el Alto Perú.

El Libertador Simón Bolívar a través del Mariscal Sucre con Ayacucho culmina la guerra de la independencia -9 de diciembre de 1824- en la ruta geopolítica andina.

Desde 1816 a 1824 pasaron dos geopolíticas: la antillana emprendida con la ayuda de Petion y la andina, una vez que San Martín pasa a un lado para que el otro libertador culmine (Cf. Bushnell 2002).

Buenos Aires abandona el Alto Perú, las provincias altoperuanas constituyen la República de Bolívar y el Libertador queda débil en el Congreso de Panamá de 1826.

De este modo, el hombre que se proponía crear una gran nación latinoamericana con las provincias emancipadas de España, era convertido en el fundador de una provincia erigida en Nación (Ramos 2006: 209).

En esto reside el drama de Bolívar, y el agotamiento de su proyecto antillano y andino ante la fragmentación de la América hispánica y que será renovado por Chávez.


CHÁVEZ Y LA GEOPOLÍTICA DEL ATLÁNTICO SUR

La posterior fragmentación de la América hispánica encorsetó geopolíticamente a Venezuela en el arco andino-caribeño, es decir donde había desarrollado su acción –según lo analizado- el Libertador Simón Bolívar.

Ésta es la razón de la participación de Venezuela en el Pacto Andino en 1969 –año de su fundación-.

El presidente Hugo R. Chávez, como heredero del unionismo bolivariano en la concepción geoestratégica de conformar una “Nación de Repúblicas” reinventa la tercera ruta geopolítica de Venezuela en su historia, no como una de ruptura sino como continuidad de las dos anteriores en el objetivo de la unidad y encuentra el camino estratégico del Atlántico Sur para Venezuela, con una originalidad inédita para la historia de ese país hermano.

Venezuela, es como un engranaje, un engranaje geopolítico entre el Caribe, la Amazonia y los Andes y tiene una excepcional ventaja geopolítica. En la fachada caribeña, Venezuela limita por el Norte no como nos enseñaron a nosotros cuando éramos niños con el Mar Caribe, no. Venezuela limita por el Norte con la República Dominicana, Venezuela limita por el Norte con Estados Unidos, ahí está el Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Venezuela limita por el Norte con los países bajo el Reino de los Países Bajos, Venezuela limita por el Caribe con Francia, los llamados territorios de ultramar, lo cual nos da una configuración geopolítica sumamente interesante; además de todos estos países, Venezuela pertenece a esa gran cuenca del Amazonas, siete millones de kilómetros cuadrados –me refiero a toda la cuenca- con la que nos interconectamos no sólo con la selva, sino con los grandes ríos. El Orinoco se une con el Amazonas por ejemplo, en una gigantesca arteria vial, es como una arteria del continente sudamericano, una de las riquezas más grandes que tiene todo el planeta, en cuanto a recursos, biodiversidad y reservas para la vida humana (Chávez en Buela 2002: 87).

Aquí observamos de primera fuente la concepción geoestratégica sudamericana de Hugo Chávez, en un paso hacia delante como continuidad de la ruta andina.

Alberto Buela sostiene que la teoría del rombo Bs. As., Lima, Caracas y Brasilia permitiría la creación de un Gran Espacio bioceánico, con salida tanto al Pacífico como al Atlántico. En el fondo es el ensamblaje con UNASUR del Mercosur y la Comunidad Andina (Buela 2002: 88).

El eje Lima-Caracas es fundamental para la estrategia particular del Brasil pues pone límites a la injerencia internacional sobre la Amazonia.

En cuanto al eje Caracas-Brasilia le permitiría a Hugo Chávez a y a Lula Da Silva, latinoamericanizar Cuba a través del ingreso al Grupo Río y del ALBA.

El eje Brasilia-Buenos Aires es el núcleo básico de aglutinación del futuro Estado-continental industrial de este gran espacio sudamericano.

Como conclusión afirmamos que, Venezuela –al vincularse con la Cuenca del Plata- va confirmando una novedad como espacio geo-económico que va desde el Caribe hasta Tierra del Fuego, por lo que podemos observar los primeros pilares del futuro Estado-continental Sudamericano, que será lo único que nos dará capacidad de autonomía en el siglo XXI.






REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Barrios, Miguel Ángel (2008) Perón y el peronismo en el sistema mundo del siglo XXI. Bs. As.: Editorial Biblos.
Barrios, Miguel Ángel (2007) El latinoamericanismo en el pensamiento político de Manuel Ugarte. Bs. As.: Editorial Biblos.
Barrios, Miguel Ángel (2006) “El sistema mundial en el siglo XX”. Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos –ANEPE- del Ministerio de Defensa Nacional de la República de Chile. www.anepe.cl –Noviembre de 2006-.
Chávez, Hugo (2002) “Visión estratégica de Venezuela”. Conferencia en la Escuela Diplomática de Madrid, 16 de febrero de 202 En Buela, Alberto Metapolítica y filosofía. Bs. As.: Ediciones Theoria.
Ferrer, Aldo Historia de la globalización. Orígenes del orden económico mundial. Bs. As.: F. C. E. Tomos I y II.
Jaguaribe, Helio (2006) “Argentina y Brasil en el siglo XXI”. En Nun, José y Alejandro Grimson (compiladores) Convivencia y buen gobierno. Naciones, nacionalismo y democracia en América Latina. Bs. As.: Edhasa.
Pérez Amuchástegui, Alejandro J. (1966) Ideología y acción de San Martín. Bs. As.: Editorial Ábaco de Rodolfo Depalma.
Ramos, Jorge Abelardo (2006) Historia de la nación latinoamericana. 2nda. edición Bs. As.: Senado de la Nación.
Riberiro, Darcy (1996) América Latina. La Patria Grande. Brasilia: Guanabara.
Weigest, Hans (1943) Generales y geógrafos. Bs. As.: F. C. E.

El Trabajo Voluntario

El Desarrollo Endógeno en la Región Oriental.
Un enfoque desde la perspectiva de la Defensa Militar

Comenzaremos citando a Zambrano y refiriendo al Plan Nacional Simón Bolívar, denominado el Primer Plan Socialista para el Desarrollo Económico y Social de la Nación en el periodo 2007 – 2013, el cual elabora líneas, Objetivos, Estrategias y Políticas que nos deben permitir ir construyendo el modelo socialista bolivariano que queremos y necesitamos en estos tiempos .
La filosofía implícita en la idea de regionalizar abarca el concepto de áreas de tratamiento diferenciado en función de objetivos territoriales específicos, como el aprovechamiento de sus recursos naturales para la expansión productiva y la generación de empleo con el fin desconcentrador, lo cual implica inversiones en infraestructura, apoyo a la producción y facilidades impositivas, entre otros.
La dinámica regional en la zona oriental de Venezuela, privilegia las actividades productivas de acuerdo a la vocación y potencial propios de cada región, tomando en consideración los sectores definidos como dinamizadores, es decir, pequeña y mediana industria, agricultura y agroindustria, minería, petróleo y petroquímica, turismo e infraestructura y servicios.
Planteamos la posibilidad de aprovechar y explotar el propio potencial de crecimiento de la región oriental, orientada a la propuesta de la máxima descentralización de las políticas centrales mediante las siguientes acciones:

• apoyo a las iniciativas empresariales locales (PYMES)
• incentivos (fiscales, monetarios y, sobre todo, administrativos-políticos)
• incentivos reales (terrenos, servicios a la empresa, infraestructuras locales) a la creación de empleos
• formación de profesionales: aumento del gasto en educación, y
• difusión de nuevas tecnologías.

En cuanto a los puntos descritos anteriormente, el desarrollo social y económico de la Región Oriental va directamente proporcional (consideramos) a la presencia militar en la zona. Este factor militar como elemento dinamizador impulsa de manera exponencial el empleo e ingresos, la tasa de empleo, la tasa global de participación, la tasa de ocupación, la ocupación por rama de actividad y posición ocupacional, el empleo por sectores, y entre otros los empleos permanentes y temporales.
El punto de partida es el reconocimiento de una Seguridad y Defensa regional que vaya más allá del ámbito puramente militar y que por lo tanto, se constituyan en una cuestión que ataña al desarrollo social, al bienestar, a la protección de los entornos ambientales y a la búsqueda y mantenimiento de la paz.
En el proceso de construcción de esos mecanismos institucionales de estímulo y promoción de la cultura de desarrollo endógeno, la Seguridad y Defensa con el desarrollo social, existe necesidad de realizar esfuerzos de extensión que relacione a los institutos militares de educación, tanto en los planos de la docencia como de la investigación, que vaya desde las escuelas de post grado hasta los niveles bajos de formación y capacitación que implemente aaciones hacia la investigación para extender la conciencia y la sensibilidad del personal militar con la sociedad, y viceversa, para afianzar mucho más lo que se ha conseguido hasta el presente.

El desarrollo de la situación social en la Región Oriental, incidido por la situación militar se verá influenciada principalmente por la participación de mano de obra en las diferentes industrias militares regionalizadas como CAVIM, el Proyecto TIUNA, el desarrollo de la industria naval; el crecimiento de la FAB con la nueva concepción de la Milicia Bolivariana; estimulando la participación, disminuyendo el desempleo; inclusión de jóvenes del pueblo en la UNEFA, incrementando la matricula escolar, participación de la comunidad en general en las unidades de desarrollo; mayor matricula de los oficiales y sub oficiales en escuelas de formación regionales (en vista del crecimiento de la FAB); empleos directos e indirectos para garantizar la seguridad alimentaria, utilizando depósitos estratégicos en centros de acopio regionales de las proveedurías de la FAB; mayor inclusión de conciencia social en los jóvenes mediante los nuevos programas de instrucción premilitar para adaptarlos a la conciencia social y la participación del ciudadano en el desarrollo de la región.
En términos generales para llegar a una conclusión general, parafraseamos a Salcedo , donde da unas reflexiones del papel de la FAB en la situación social en general:
• La seguridad como un todo tiende a garantizar la correcta aplicación del poder, la satisfacción de los intereses nacionales; en consecuencia, propicia el bienestar y el desarrollo, por tal motivo la seguridad y el desarrollo tienden al objetivo común que es el bienestar.
• La seguridad hace posible el desarrollo, mientras la defensa constituye la capacidad de reacción para proteger a ambas clases de acciones.
• El desarrollo proporciona seguridad y al propio tiempo fortalece la capacidad defensiva.
• Los medios de defensa son una consecuencia de los niveles de seguridad y desarrollo.
• Un desarrollo equilibrado y una defensa sólida, aportan como resultado un evidente estado de seguridad.
• La seguridad y el desarrollo son permanentes, mientras que la defensa es circunstancial y temporal.
• La seguridad no es un valor mensurable, sino una apreciación subjetiva que sólo se logra cuando existe un efectivo nivel de desarrollo y poderosos medios de defensa.
• El desarrollo, la seguridad y defensa nacional y la seguridad social son competencias y responsabilidad del Estado; toda persona natural y jurídica es corresponsable en su consecución.
• La seguridad y defensa nacional es un componente intrínseco del sistema político, al cual contribuye con aportes tendiente al fortalecimiento del poder, es decir, de la autoridad, a la preservación de su potencial y a la solución de conflictos que pueden interferir con el funcionamiento del Estado.
• Uno de los instrumentos utilizados por el Estado para influir en crear las condiciones para proporcionar la paz laboral y la paz social es el desarrollo y la seguridad social, dirigida a proteger a todos los miembros de la sociedad, incluyendo a los miembros de las organizaciones militares.
Dicho todo lo anterior, el desarrollo endógeno es visualizado en la Región oriental como propósito supremo, para coadyuvar con su desarrollo y su seguridad, y por ende de su desarrollo endógeno. La seguridad desde el punto de vista de la defensa militar es un poderoso medio para la consecución del bienestar social, progreso generalizado, estabilidad, fortaleza interna e influencia de una Región.